Yolanda Castaño

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Irreconciliables 2013 · II Edición

Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977). En 1990 se trasladó a vivir a A Coruña donde se licencia en Filología Hispánica. Se da a conocer, en la adolescencia, a través de una serie de premios de poesía, como el Antonio García Hermida de Villalba, Atlantida 93 y Manuel Masdías de A Coruña, o el I Premio Francisco Fernández del Riego en el II certamen Xuventude 94, hasta que en 1994 obtiene el III Premio Fermín Bouza Brey y publica su primer libro, Elevar as pálpebras, con 17 años. En 1998 se publican sus siguientes poemarios, Delicia y Vivimos no ciclo das Erofanías, este último obtuvo el II Premio de Poesía Johán Carballeira en 1997 y en 1999 el Premio de la Crítica 1998. Una edición bilingüe de esta obra está en preparación. Es miembro del equipo directivo de la Asociación de Escritores en Lingua Galega (AELG) y de Letras de Cal. Como poeta, y también como crítica literaria, ha colaborado en diversas publicaciones como Festa da palabra silenciada, Dorna, A xanela, Clave Orión, La Flama en el Espejo, Quimera, O Correo Galego, A nosa terra, Ólisbos, Elipse, Enclave o El mundo. Participó en varios volumenes colectivos como Daquelas que cantan… Rosalía na palabra de once poetas galegas (1997), editada por la Fundación Rosalía de Castro y que se acompañaba de un CD, Mulher a facer vento (1998) o Alguén agarda que volva alí (1998). Además de participar en numerosos recitales, organizó, junto a Emma Couceiro, dos Ciclos de Recitais Poéticos en Filoloxía, celebrados mes a mes entre 1996 y 1998.


Polas mañás ensina no conservatorio, polas noites, fai ruído.
Os sábados adoras os tacóns, os luns a sensación dunha pedra no zapato.
De ida mastigan ríos, de volta aspiran tiras de mofo.
Cos ollos abertos ábrome en tixoliñas, cos ollos pechos, cruzo ese furado.
Onte bocata de destino con apisoadoras, hoxe, lixo de debaixo da moqueta.
De portas para fóra pégome a eles, de portas para dentro pégome un tiro.
De cintura para arriba fai marmelada cos promedios, de cintura para abaixo,
[sabe perdoar.
Á dereita vicios de cortexo, á esquerda virtudes de cortello.
De día muxo a vaca da responsabilidade, de noite meto o meu engado baixo
[martelos percusores.
Por diante que nada nos recorde a nós, por detrás a metralla está na carne.
Enriba do papel prodixioso folclore de indicios, por baixo do papel, medo a voar.
Ás 23:45 talladiñas no antebrazo, ás once da mañá, cómome un volcán.
Antes iso non me gustaba nada, agora, encántame.

Por las mañanas enseña en el conservatorio, por las noches, hace ruido.
Los sábados adoras los tacones, los lunes la sensación de una piedra en el zapato.
De ida mastican ríos, de vuelta aspiran tiras de moho.
Con los ojos abiertos me abro en sartencitas, con los ojos cerrados, cruzo ese agujero.
Ayer bocata de destino con apisonadoras, hoy, polvo de debajo de la alfombra.
De puertas para afuera me pego a ellos, de puertas para adentro me pego un tiro.
De cintura para arriba hace mermelada con los promedios, de cintura para abajo,
[sabe perdonar.
A la derecha los vicios de la corte, a la izquierda las virtudes de una corte.
De día ordeño la vaca de la responsabilidad, de noche meto mi encanto bajo
[martillos percutores.
Por delante que nada nos recuerde a nosotros, por detrás la metralla está en la carne.
Encima del papel prodigioso folclore de indicios, por debajo del papel, miedo a volar.
A las 23:45 rajitas en el antebrazo, a las once de la mañana, me como un volcán.
Antes eso no me gustaba nada, ahora, me encanta.